Todo mexicano. ¿Sabías?
XMX documenta la autoría, la multiplica y la proyecta al mundo.
XMX nace de una pregunta incómoda: ¿por qué México lleva siglos aportando al mundo y el mundo no sabe que somos nosotros?
No es falta de creatividad. No es falta de historia. Es falta de documentación, de rigor y de una plataforma que tome todo eso y lo multiplique.
XMX no es la primera vez que alguien se pregunta esto. Es la primera vez que alguien construye la infraestructura para responderlo.
La X no es una letra. Es el símbolo de la multiplicación.
No estamos aquí para celebrar México ni para conservarlo. Estamos aquí para multiplicarlo: tomar lo que ya existe, documentarlo con rigor, mostrarlo con asombro y proyectarlo hasta donde no ha llegado todavía.
Del molcajete a la nanomedicina. Del códice al algoritmo.
La X conecta el origen con el presente.
Llevamos siglos creando cosas que el mundo usa todos los días sin saber de dónde vienen.
No es descuido. Es ausencia de archivo. Ausencia de voz.
Ausencia de una plataforma que ponga el nombre donde siempre debió estar.
Eso es lo que hacemos.
No celebramos México lo multiplicamos.
No guardamos lo que México creó lo proyectamos.
No pedimos orgullo vacío construimos orgullo informado: el que viene con dato, con fuente, con nombre y apellido.
No celebramos México lo multiplicamos.
No guardamos lo que México creó lo proyectamos.
No pedimos orgullo vacío construimos orgullo informado: el que viene con dato, con fuente, con nombre y apellido.
XMX no es un proyecto de nostalgia.
Es un proyecto de justicia cultural.




